Comienza con tu propia transformación interior

Se habla de tolerancia en todos los rincones del mundo, se ha establecido un día mundial para la tolerancia, hay una declaración de la ONU de principios sobre la tolerancia, y todos los presidentes y políticos hablan de ella, pero me pregunto: ¿Qué será lo que pasa alrededor de ella, que se queda solamente en palabras? ¿Porqué se siguen traspasando todas las fronteras, generándose cada vez más violencia? ¿Qué es lo que genera ese vacío cada vez más grande en la resolución de conflictos, haciendo que la tolerancia y la paciencia cada vez sean más escasas?

Si nos devolvemos en la historia, miramos un poco hacia atrás, vemos claramente que en el afán de las diferentes religiones de imponer a los demás a como dé lugar, sus propias creencias, se han traspasado límites, haciendo que las religiones sean las principales responsables de no promover la tolerancia, y de ir arrastrando al mundo en un sin fin de atropellos, siendo éste el origen de muchas guerras y conflictos alrededor del mundo. Lo más absurdo en este tema, es que si miramos un poco la historia de Jesús, fue él precisamente quien nunca trató de imponer sus ideas, sino que por el contrario, el sólo inspiraba a la gente a escucharlo, pero nunca obligó a nadie a creerle, tan es así que el siempre decía: “El que tenga oídos para oír, que oiga”. Entonces, mi pregunta es: ¿Qué es lo que lleva al hombre a querer tener la razón y a imponer sus propias ideas para que pueblos enteros las tengan que obedecer, así se traspase los límites de los principios universales más básicos como son: el respeto a la vida, a la libertad de expresión, al poder de la elección y del libre albedrío? ¿Qué es lo que sucede en las mentes y los corazones de los grandes líderes mundiales, que nos están llevando a guerras inauditas y sin sentido, arrasando con la humanidad?

Sólo existe para mi una razón por la cual Jesús se caracterizó por ser alguien tolerante, paciente y sereno, y es porque él era un SER realmente LIBRE, alguien que vivía en el amor y no en el ego, por eso las habladurías no le calaban, ni criticaba ni juzgaba a los demás, sino que los respetaba y amaba como eran; alguien que no tenía ansias de poder, ni de ser aprobado, ni de competir con los demás, es decir, él estaba despierto y consciente. Y mi pregunta entonces ahora es: ¿Cuántos de nuestros líderes religiosos, sociales y políticos, están realmente despiertos? ¿Cuántos realmente dejan una huella en nuestros corazones y llevan a sus pueblos a amar a los demás y a respetarlos? ¿Cómo entonces lograr una transformación real en el mundo, para que las guerras y los conflictos cedan y dejen de hacer tanto daño y acabar con tantas vidas?

Para lograr esto, lo único que podemos hacer y que está en nuestras manos, es comenzar con nuestra propia transformación, en lugar de estar criticando y hablando negativamente de los demás, ya que sobre ella nosotros si tenemos poder y así se comience a crear una masa de conciencia colectiva, que pueda inspirar a las demás personas al amor.

Para lograr ser parte de la solución y no del problema, y ser fuente de inspiración de otros debes tener en cuenta varias cosas:

¿Que tan humilde y flexible eres? ¿Crees tener siempre la razón y te aferras a ella sin importar por encima de quien tengas que pasar, ya que lo único importante para ti es imponer tus ideas a como dé lugar, en cualquier parte donde te desenvuelvas?

¿Si eres un líder en tu comunidad, qué tanto de lo que transmites a tu gente está basado en tu propio interés y que tanto en el bienestar común?

¿Qué tanto tiempo inviertes en el día a día para revisar tu ego, e identificar si estás viviendo tu vida en el miedo o en el amor?

¿Si eres un padre o una madre, de que manera estás criando a tus hijos? ¿Será que los estás contaminando con el virus del miedo y quieres que ellos hagan lo que tu consideras correcto y no dejas que ellos tomen sus propias decisiones?

¿Cuánto tiempo estás en silencio aprendiendo a auto evaluarte y a conocerte realmente, y así lograr una vida plena, donde la paz y el amor realmente reinen en ella?

Y recuerda… Nunca, nunca jamás dejes de soñar.
Un gran abrazote

Jaime Jaramillo “Papá Jaime“